Hoy toca una pequeña recopilación de mis intentos de pan, como yo lo llamo, poco a poco voy introduciéndome en el mundo de las harinas, las levaduras con vida, los fermentos y la corteza crujientita... procuro hacer pan los fines de semana que voy a Cáceres, que no son muchos, pero me aprovecho de la Thermomix de mi madre, y de la cocina 4 veces más grande, y con mucha más luz (mi pisín es una mazmorrita, aunque paso poco tiempo en él...).
Lo bueno de estar en un sitio y en todos a la vez, es que al final te tienes que quedar con lo mejor de cada uno: el ajetreo de
Madrid se compensa con la oferta de todo a todas horas, tanto de alimentación, restauración, ocio, cultura, transportes; la tranquilidad de
Cáceres se ve compensada por la visita a mi familia, el volver a estar en mi casa, cocinando mano a mano con mi madre, y llevándole luego los experimentos a mis primos adolescentes de estómago agujereado, aunque no haya de todo, a veces me suelo lelvar algún ingrediente muy específico, o rebusco entre el Corte inglés, hipermercado, o las mañanas de sábado; las horas de autobús hasta llegar a
Granada se ven compensadas (¡y de largo!) por mi chico esperándome en la estación, las tapitas en los bares de la ciudad, la playa a un paso, los domingos al sol en la mejor compañía...
PAN ALEMÁN DE TRIGO Y CENTENO, preparado del LIDL - Este primer pan lo vi un sábado en el supermercado, de esas "guarrerías" alemanas del Lidl que no sabes muy bien si atreverte a comprar o dejar en la estantería. Ya que lo mío, repito, son los experimentos, cayó en la cesta (la otra opción era comprar harina con omega3, y la verdad, harina con grasa de pescado no me atraría en exceso...).
Viene en un molde ya la mezcla, con las isntrucciones en la tapa 1-2-3 y listo.

Sólo hay que abrir el envase y al polvillo echarle la cantidad de agua que se indica. Y después dejar repodar un ratillo (45 min aprox), y al horno...

De verdad que estábamos intrigados por ver cómo funcionaba y qué era lo que salía de aquellos polvillos marrones y feos... y bueno, lo que nos salió fue esto, os presento la barra de pan de molde alemán con trocitos de jamón y queso edam deshidratado (lectura textual del paquete... sabía un poco a patata frita de esas de jamón jejejeje).

Como en España no estamos acostumbrados a comer estas cosas tan "mazacotes", partimos unas rebanadas y las untamos con un poco de queso crema... y ni tan mal, el experimento terminó con un aprobado :)))

FOCACCIA, de Cannella del blog Zuccheriera - Ahora esta focaccia, que tenía ganas de probar desde hace mucho tiempo, aunque yo le añadí a la mía un poquito de romero y aceitunas en rodajas para darle un poco más de sustancia. Hmmm, la verdad es que me lo imaginaba más esponjosa y gordita, pero no me puedo quejar de sabor ni de textura.

Y sobre todo, no me quejo del sitio en donde me la comí, la casa de mis tíos, un día primaveral a más no poder, sol a raudales, los niños chapoteando en la piscina, y yo a la sombra con mi cámara.

PAN ESPONJOSO, de Gastronomía y cía. Y por último, este pan sacado de otro blog del que soy muy asidua, pan esponjoso, cortado en lonchas finitas para terminar de disfrutar de aquella comida de domingo en familia

Fue un fin de semana panero, o
panarra, como diría
Iban, porque además intenté hacer bagels con escaso éxito (o mejor dicho, fracaso absoluto, más en la línea de las hormigas
Trancas y Barrancas). Después de una noche fermentando y levando, aquello era una masa fea e informe, así que me cabreé y tiré todo. Pero pienso seguir intentándolo. De momento,t engo unas cuantas referencias para poder tirar de aquí y allí y conseguir unos bagels al más puro estilo neoyorquino... y si aún así no lo consigo, me sé un par de panaderías que podrían calmar mis ansias...