sábado 28 de noviembre de 2009

Scones para la hora del té (editado)




Ejem, ejem… en este momento debería decir “Dios Salve a la Reina”, mientras me sirvo una taza de té recién hecho Earl Grey… los scones son el paradigma de la cocina británica, tan ideales para tomar a media tarde, ¡uhmmm!


Cada vez que tengo una reunión en Londres, nos ponen estas delicias calentitas con café (del café no hablaré, hoy sólo toca alabar las cosas buenas, no criticar ese aguachirri que beben), clotted cream y mermelada de fresa. La tarde se hace un poco más amena y llevadera. La pena es que estos bollitos no los había visto nunca antes en España, y la crema no la puedo traer (no facturo la maleta…), así que este pequeño placer quedaba reservado sólo para días en Inglaterra.




Pero resulta que en el Polígono Industrial de San Sebastián de los Reyes está “Food Halls”, donde encontré estas maravillas, todo listo para llevármelo a casa y disfrutarlo. Si buscáis esto y muchos otros productos ingleses (e indios también, y cocina internacional), daos un paseo hasta allí. Y que conste que no me pagan ellos, ¡pero no podía dejar de contaros este pequeño descubrimiento!
¡Ah! En la Calle Santa Engracia está "
Living in London" para más productos británicos. Y para cocina americana… podéis buscar Splenda, Puré de Calabaza, moldes de Wilton, y salsas varias, buscad en “The American Store” y “Taste of America”.
Edito hoy lunes para poneros un par de fotos que hice ayer en plan cutre con el móvil, tomando el té de la tarde en "Living in London"... monísimo, sin duda... para ir un domingo por la tarde a calentarse con un té en su tacita de porcelana, ya cotorrear toda la tarde con las amigas :)


jueves 26 de noviembre de 2009

Escapada de fin de semana a la capital lusa

Es curioso las vueltas que da la vida, porque empiezo a contaros las impresiones de mi último viaje a Lisboa justo cuando estoy montada en el tren de camino a Barcelona, mi siguiente destino de fin de semana. He ido dejando pasar el tiempo y hace prácticamente un mes que fui allí con mis amigas de Madrid. Casi ninguna había estado antes en Portugal, y fue aquello lo que me hizo decidirme a organizar una pequeña escapada, para que pudieran ver esta bonita ciudad.


Si echo la vista atrás, Portugal está tan cerca de Cáceres, que cuando aún vivía en casa, no pasaba casi un mes sin que fuésemos a comer a la frontera, o de compras a algún pueblo de alrededor (de hecho, el Corte Inglés de Badajoz se hizo teniendo en cuenta más las hordas de portugueses que pasan a España cada fin de semana… bueno, y de los cacereños también J), y de pequeña recuerdo los veranos fresquitos en el pueblo de mis abuelos, y cuando íbamos a las piscinas naturales en la “Portagem”. En fin, la cercanía, los amigos después, y el atractivo del país han hecho que lo visitemos continuamente.

Después de alguna conversación y de ver qué fechas nos coincidían, llegamos a la conclusión de que sólo contábamos con dos días, y de que lo mejor era ir en avión, que se llega apenas en una hora, y hay bastante oferta de vuelos de muchas compañías (Air Europa, Easyjet, Vueling, Iberia, TAP…). Fuimos en uno de esos fines de semana que más parecían de verano, y termómetro marcaba 30º sin ninguna vergüenza.

Me llamó mucho la atención ver, que los lisboetas, muy diligentes ellos, habían puesto ya los puestos de castañas, aún a pesar de que todo el mundo iba casi en manga corta. Esas castañas tan ricas y la vez tan diferentes de las españolas, pues llevan la piel recubierta de sal, y sorprenden al probarlas. El marco de esta sorpresa fue delante de la estación de Oriente, impresionante edificio desde donde tomamos un tren a Sintra,



ciudad noble por excelencia, y también donde está una pastelería de la que guardo grandes recuerdos, “A Piriquita”, porque hacen desde pequeños merengues (que a mi hermana le encantaban) a travesseiros, las típicas queijadas, doces de feijoao, y pastelitos de nata… hmmm, menuda merienda más rica acompañadas de una bica de café, o de una carioca de limón.



La visita continuó con un chupito de Ginja, simplemente Ginjinha, o licor de cereza, también típico de la zona, que tomamos en un pequeño vasito de chocolate, como si un bombón borracho de tratase… no trajimos ninguna botella, peor esto me lo apunto para la próxima vez.



Visita obligada fue también al Barrio de Belèm, con su visita al monasterio de los Jerónimos, y a la Torre, y un paseo incluido por el estuario del Tajo en una mañana muy soleada y calurosa, el mar de la Paja relucía mientras los pescadores pasaban la mañana e intentaban llevarse algo a casa para la cena (según nos contaron, ese día no estaban teniendo mucha suerte).



El barrio tiene unos parques preciosos y muchas terracitas, muy agradables todas, donde las raciones son abundantes y el personal atento (¡y los precios estupendos! Teniendo en cuenta los estándares madrileños). De postre, nada mejor que acercarse a la pastelería de Belèm, famosa por sus pasteis de nata, hechos tradicionalmente allí, que sirven calentitos acompañados de nuevo de un rico café. La cola para llevarse un paquetito a casa era impresionante, de no menos de 20 minutos de espera, de modo que nosotras nos los tomamos tan ricamente en los salones de dentro. ¿El premio? Ver como preparaban todo en grandes bandejas…



Siguiendo con la ruta gastronómica (que es de lo que trata este blog, ¿no?) teníamos que comer o cenar algún día en la “Cervejaria da Trindade”, antiguo convento que hoy regenta la marca de cervezas Sagres que se sitúa en el Bairro Alto. No tiene precio estar allí comiendo, rodeado de azulejos y techos altos, le da cierta solemnidad a la cerveza fresquita que te bebes… ah!


La comida, muy buena, también, pescadito y carnes al espeto a la brasa, caldo verde con pan de broa y bacalao a bràs… no hice fotos de la decoración porque he ido allí a menudo, pero en la web se puede apreciar.



Ahora que cito el caldo verde, me viene a la memoria hablar de una cosa que yo encuentro muy curiosa… en Portugal tienen McDonalds y BurguerKing, Hard Rock y Pans&Company, pero lo que les diferencia del resto de países, es que tienen su propia cadena de comida rápida especializada en sopas. Es cierto, la sopa es el obligado primer plato de cualquier comida, ya sea de verduras, o tenga más carne, pescado o pasta, tipo crema, o más caldosa, pero siempre se empieza a comer con una sopa.


A Loja das Sopas tiene siempre variedades de sopa para cualquier gusto… y os aseguro que en un día fresquito (no me refiero a este fin de semana, que nos achicharramos como si estuviéramos en agosto) entran que da gusto. No está mal conservar este tipo de tradiciones, y de paso, plantar lucha al colesterol hamburguesero…

La Baixa tiene también rincones que descubrir, como las vistas desde el Elevador del Carmen, con su paradita en la terraza de arriba del todo, las callejuelas que rodean a la comercial Via Augusta, la Igreja do Carmo, que permanece intacta desde que el terremoto de 1755 la dejó sin techo, o por qué no, se puede ver el mar desde la plaza del Comercio y de paso, tomar el tranvía 28, el más típico de todos, el antiguo, que sube hasta el Barrio de Alfama pasando por la catedral, o Santa Sè.



Las pequeñas tiendas o colmados me llaman mucho la atención, tan antiguas, tan bien conservadas, con todos sus productos expuestos en el escaparate, que no me resisto a hacerles una foto. Este tipo de tiendas ha ido desapareciendo poco a poco, recuerdo en Salamanca el cierre de la que había en la calle Concejo junto a la Plaza Mayor, y otra en Cáceres pequeñita que exponía siempre Tortas del Casar… y que te hacía babear al pasar por la calle San Pedro de camino a Pintores.



Por último, recomendar un lugar muy pintoresco de copas y charla animada, “O Pavilhao Chines”, que no viene ni en guías ni apenas aparece en Internet. Está en Chiado, en medio de una calle oscura, de tiendas cerradas (es curioso, pero nunca he paseado por allí de día… sólo de camino al bar, ¡ay borrachina de mí!). Está en la Rua Dom Pedro V 89, y hay que llamar al timbre para que te abran, un señor muy bien vestido, presto camarero que te busca él el sitio para sentarte en función del número de personas que vayan.


En nuestro caso, éramos ciento y la madre, pues causamos un efecto dominó en la gente del Hostel que decidió unirse a nosotros tras la cena “medio en familia” que allí organizan (para viajes de amiguetes, bajo presupuesto y aventuras aseguradas, recomiendo “Lisbon Lounge Hostel”, nuevo y limpio, y muy muy aclamado entre los mochileros… incluso a mí me sorprende… si el plan de la siguiente excursión es del mismo tipo, aseguro que repetiré aquí). El sitio en cuestión es como un museo de la miniatura, del juguete, de los soldaditos de plomo y barcos de guerra, vetusto y con aire decadente, con su mesa de billar al final de una sucesión casi interminable de salones con diversas decoraciones (y distintas colecciones, claro). La carta es taaaaan larga que la elección del cóctel se hace difícil, pero los atentos camareros siempre aconsejan según el estado de ánimo. Sin duda, un lugar para visitar.



Obviamente hay muchas cosas que no he contado del fin de semana, ni he incluido todo lo que hicimos, ni lo que nos quedó por hacer, pero espero haberos dado unas pinceladas de esta bonita ciudad, suficientes como para meteros el gusanillo en el cuerpo para animaros a visitarla, en un fin de semana se ven bastantes cosas, aunque lo ideal seria una semana para poder ir a las playas de Caparica, o a las de Chascáis y Estéril, ver algunos parques de alrededor, e incluso acercarse hasta Óbidos y Nazaret. Como véis si me pongo a enumerar lugares, las manos no me bastan y habría casi que irse a vivir allí para poder verlo todo… pero es que Portugal me tiene enamorada.

domingo 22 de noviembre de 2009

GALLETAS DE AVENA Y PASAS



El otro día me apetecían galletas, tenía cierto antojo de unas galletas que tomaba cuando vivía en Canadá… de avena, pasas y con un toque crujiente por los lados y abizcochada por dentro. Resulta que estoy preparando unos regalitos para cocinillas como yo, y tenía copos de avena en casa, y el resto de ingredientes necesarios. Adapté ligeramente la receta de las galletas de Bakerella (la veréis en breve) y salieron esta maravilla de galletas.


Ingredientes:


  • 1 taza y 1/3 de harina de repostería
  • 1 cucharadita de té de bicarbonato
  • 1 cucharadita de té de levadura
  • ¼ cucharadita de té de sal
  • 1 taza de copos de avena
  • ¾ taza de pasas de corinto
  • ¾ de taza de chips de chocolate (si es negro, mejor)
  • ½ taza de azúcar moreno
  • ½ taza de azúcar blanquilla
  • 1/3 ó ½ taza de nueces picadas
  • 1 huevo grande, o 2 pequeñitos
  • ½ taza de mantequilla, ligeramente derretida en el microondas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharada colmada de Golden Syrup, o melaza

Mezclar los ingredientes secos con los húmedos en un bol, con una cuchara o espátula, amasando con fueraza (si fuera necesario usar las manos). Si vemos que queda muy espesa podemos agregar una, o dos como mucho, cucharadas de leche. Hacer pelotitas de la masa del tamaño deseado y aplastarlas ligeramente sobre la bandeja del horno en la que previamente hayamos puesto papel de horno. Hornear durante 10-15 minutos a 170º.


Dejar enfriar en rejilla unos minutos y disfrutar del sabor de las galletas… uhmmm! Para haber sido un primer intento el resultado fue muy bueno, se parecían bastante a las que comía allí. Tan ricas estaban, que me debí de comer docenas y docenas (entre otras cosas…) claro, y volví a España en lugar de en avión, ¡rodando!

viernes 20 de noviembre de 2009

Mi AIG ya llegó!




Mi AIG 2009 ya ha llegado hasta mis manos… recibí una notificación en casa el martes por la tarde, pero llegaba muy tarde, y hasta el miércoles no pude ir a Correos a recogerlo. La nota de correos indicaba que el paquete venía de Cambre, La Coruña, lo cual me hacía sospechar de quien se podía tratar… ¡qué nervios! Así que al día siguiente por la tarde no me pude aguantar las ganas y le pedí un cutter al funcionario que me atendio y lo abrí allí mismo. ¡Ay qué bien envuelto estaba! Efectivamente mi AIG ha sido PILAR de La Cocina de Lechuza.
Además de la tarjeta de Navidad felicitándome de forma anticipada las fiestas, el paquete contenía:

  • Pinzas de madera (muy útiles para las cosas a la plancha)
  • 2 botes de mermelada casera, de ciruelas y manzana (la de manzana me ha quitado el sentido!!!)
  • 1 infusor de té
  • 1 botecito de té con algas (mañana en el desayuno lo estrenaré)
  • 1 paquete de servilletas monísimas
  • 1 lata a juego con las servilletas y unos moldes cortapastas de inspiración Navideña.
  • Mucho, mucho cariño en el paquete

Desde aquí te doy mil millones de gracias por haberte portado tan bien conmigo con estos estupendos regalitos Pilar. Si antes visitaba tu blog a menudo, ¡ahora tengo un cachito de tu cocina en el corazón de Madrid! Ah!!! y también las gracias a Ana, de Delicias y Tentaciones, por encargarse de la organización.

Por cierto… que mi AIG no se me preocupe… el fin de semana pasado estuve fuera de Madrid y he tenido una semana un poco loca, pero he ido recopilando todas sus cositas, y espero enviar el paquete mañana mismo, ¡ya no queda nada!

miércoles 18 de noviembre de 2009

Pan de cerveza Judas y centeno

Seguimos con el pan, y cada vez disfruto más con los intentos, mezclas, levados, plegados, amasados y horneados. Cada vez me sorprende más ver cómo crece el pan, parece magia, y me quedo embobada viendo las burbujitas que se forman en la masa.


Me he hecho con distintos tipos de harinas, para poder copiotearle los panes de todos los blogs que visito (me gusta en especial “Madrid tiene miga” pues comentan las cosas con bastante salero, y los panes que hace Su de Webos fritos) que dominan mucho más este arte que yo. Por el momento me atrevo más bien poco a experimentar, y hago pan con relativa poca frecuencia (en comparación al resto, claro… suelo hacerlo los fines de semana), así que creo que estas Navidades me autoregalaré alguna guía básica de panes (acepto recomendaciones, ¿cuál es el mejor libro para aprender y mejorar las técnicas panaderas?), y de paso intentaré preparar masa madre desde cero… de esas que luego se vuelven añejas y terminan dándole un toque al pan que ninguna barra ultracongelada puede conseguir.

Este es el pan de cerveza Judas y centeno de Su… sabor penetrante, en parte por la harina de centeno, en parte porque se sustituye el agua por la cerveza… oh! Pocas palabras hacen falta para describirlo, se puede acompañar de quesos semicurados que no tapen su sabor, me recuerda a las barras de pan del norte de Europa. Podéis mirar cómo se hace y qué se necesita… y luego me contáis qué os parece a vosotros, ¿va?




domingo 15 de noviembre de 2009

Chile Con Carne… otra versión





Ahora una receta de chili con carne… bueno, en realidad, el sobrecito este de especias me lo traje la última vez que estuve en Londres por trabajo (sí, me traje unas cuantas cosas… mezcladas con las minutas y las acciones de la larga reunión J) por pura curiosidad de ver el resultado con ese sobre ya preparado. Las instrucciones venían por detrás, y son las que vienen a continuación.




Ingredientes:

  • 1 sobre de Mezcla para Chile Colman’s (tomate en polvo, cebolla seca, especias secas: pimentón, comino, chile, pimienta negra; ajo, azúcar, orégano)
  • 450g (1 libra) de carne picada de ternera (400g de picada mixta)
  • 2 cebollas medianas, picadas en daditos
  • 1 bote 400 g (15 onzas) tomates enteros
  • 1 frasco de 400 g (15 onzas) de alubias de riñón escurridas
  • 150 ml (1/4 pinta) de agua fría

Yo le puse, además: 1 pimiento verde cortado en trocitos muy pequeños (estaba triste y solitario en el cajón de la fruta en el frigorífico, y decidí ponérselo también), y 3 cayenitas (porque me imaginaba que el sabor era poco “potente”





Preparación:


Dorar en la sartén la carne con la cebolla, escurriendo el exceso de grasa que se pueda producir

Mezclar el contenido del sobre con agua y añadir a la carne

Añadir los tomates en trozos y las alubias

Llevar la olla a ebullición, sin dejar de remover

Bajar el fuego, cubrir y mantenerlo así 30 minutos o hasta que esté bien cocinado

Servirse inmediatamente muy caliente

Lo serví con un poco de arroz blanco recién hervido, todo colocadito en unos aros de emplatar maravillosos que había comprado hace poco en un bazar… así sí que queda la comida mucho más apetitosa, ¿verdad? El sabor picantillo quemaba lo justo al final de cada bocado.

Con estas medidas sale bastante cantidad, pero decidí hacerlo todo y guardar la mitad en un frasco para algún amigo soltero (gustó mucho, me contaron que desapareció todo en una noche).

Y para darle otro aire (chamuscado, fijaos en la foto…) se me ocurrió usar las tartaletas que tenía en casa del carro de las compras, una novedad de La Cocinera, una especie de obleas de empanadillas, que pueden moldearse y hornearse en un pispás, para que los entrantes suban un grado de categoría. Pues bien, eso fue lo que hice… primero las horneé y después puse un par de cucharadas del chile (sin el arroz, claro), y por encima mezcla de quesos rallados, y de nuevo al horno para dorar y que quedasen crujientes.

Reconozco que se me pasaron (un poquitín nada más, pero lo justo para que los bordes queden negros y poco atractivos…) pero estaban ricas igualmente, y creo que esto es idea muy buena para cenas de picoteo informales, y para restos de chile que tengamos en casa (o de cualquier otro guiso). La próxima vez que lo haga, le pondré después de hornear una rodajita de aguacate a cada tartaleta, para combinar los colores y sabores.

viernes 13 de noviembre de 2009

Pumpkin Pie - Pastel de Calabaza especiado








Pumpkin Mascarpone Pie



Extraído de Epicurious - a su vez, receta de Bon Appétit


Ingredientes (dosis en cups & spoons americanas):


Base

  • 1 ½ tazas de harina normal
  • ¼ cucharadita de sal
  • 1 ¼ barritas (10 cucharadas) de mantequilla fría, cortada en cubitos (yo puse 125 g)
  • 4 ó 5 cucharadas de agua muy fría

    Para el relleno

  • 1 taza de puré de calabaza (ver cómo se hace aquí)
  • 1 taza de azúcar moreno
  • 2 huevos grandes
  • 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • ½ cucharadita de nuez moscada en polvo
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • ¼ de cucharadita de clavo en polvo
  • ¼ cucharadita de sal
  • 1 paquete de 8 onzas de queso mascarpone (una tarrina de 250g)

    Para el topping de Mascarpone y nata montada

  • 1 taza de nata para montar
  • ¼ taza de queso mascarpone
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/8 cucharadita de sal



Preparación


Para la base:


Mezclar la sal y harina en un procesador de alimentos, y añadirle la mantequilla, hasta que la mezcla tenga consistencia de migas. Añadir ¼ , taza de agua helada, y seguir mezclando hasta que se empiecen a formar pegotes, y echar más agua si vemos que se queda muy seco. Hacer una pelota y aplanar. Envolver en plástico y enfriar durante unos 30m minutos. Puede prepararse con antelación (yo me salté este paso y no se nota la diferencia).


Precalentar el horno a 175º. Estirar la masa en una superficie ligeramente enharinada y transferir al molde con cuidado. Recortar los trocitos de masa que sobren y colocar donde nos haya quedado más fina. Enfriar mientras preparamos el relleno. (yo lo metí al horno durante unos 15 minutos, hasta que vi que la parte de abajo empezaba a dorarse, no me gustan nada las masas poco hechas)


Para el relleno:


Usando una batidora eléctrica, batir la calabaza y el azúcar en un bol grande hasta que esté bien mezclado. Añadir huevos y el resto de ingredientes hasta que todo esté incorporado. Por último añadir el queso hasta que la textura sea suave. Echar el relleno sobre la base.
Hornear el pastel durante unos 55 minutos, o cuando veamos que está hecho. Colocar en rejilla y enfriar.



Para el topping:


Combinar los ingredientes en un bol hasta que tenga textura cremosa.


Servir el pastel con el topping.


Quedé muy contenta con el resultado, al igual que todos los que lo comieron… fue el día de Halloween, un sábado de sol brillante y sin una sola nube en el cielo, que poco hacía pensar que en menos de una semana cambiaría el tiempo para pasar a ser otoñal (que en realidad, era lo que tocaba). El gusto suave del queso equilibraba todas las especias que llevaba el pastel, y así, comido sin nada más, se podía disfrutar del todo… para comidas “plus chic” o con invitados, siempre podemos servirlo con una bola de helado de vainilla, o nata montada (casera, por favor).




Hacía años que no celebraba Halloween, en realidad, desde que estuve viviendo en Canadá, donde incluso nos disfrazamos. De eso han pasado 6 años (¡6 años! Es cierto!!! Fue en el 2003… qué mayor me siento…), y este año en Madrid me sorprendió mucho ver a tanta gente disfrazada por las calles, que había fiestas en los bares, decoración “espantosa”, con telarañas y calabazas (de mentira, en este país aún no hemos aprendido a “carve the pumpkin” o decorarlas, aunque me apunto esta actividad para el año que viene), e incluso niños de casa en casa pidiendo caramelos en plan “trick or treat”. Cuando menos nos lo esperábamos un grupo de vampiros vino corriendo hacia nosotros en Gran Vía con Alcalá y nos ¡dio tal susto que aún me está palpitando el corazón! ¡¡¡Como están cambiando las cosas en este país!!!

miércoles 11 de noviembre de 2009

Coffee Cake





Otro bizcocho para continuar ambientándonos en el otoño, al que le tenía el ojo echado en esta página de cabecera que es el de “La Mujer Pionera”. Según ella (y para mí, lo que más me había llamado la atención) es que es una manera de tomar café, por la gran cantidad de café que lleva… aunque después, con el resultado final, recordé que los americanos beben algo parecido al aguachirri, que no café (y eso que yo estoy acostumbrada a tomar té, y no café).


De sabor estaba rico, pero el café sólo se aprecia en el regustillo. En cualquier caso, ha quedado jugosito sabrosón, así que vuelvo a recomendaros que os pongáis a repetirlo, ¡que os gustará! Ultimamente estoy haciendo muchas recetas suyas, pero es que son todas fantásticas, aunque un poco hipercalóricas, con tanta mantequilla... y además acaba de publicar un libro (de momento, sólo en USA... ya avisaré se puede conseguir aquí).

Yo hice sólo el bizcocho, aunque he traducido la receta entera por si alguien se dispone a hacerlo todo (entre paréntesis, mis cambio).



Pioneer Woman’s Coffee Cake Literally

Pastel

  • 2 tazas de harina
  • 2 tazas de azúcar blanco (1,5 tazas de Splenda)
  • ¼ cucharilla de sal
  • 2 barras (1 taza – equivale a 250g) de mantequilla salada (125g de mantequilla normal)
  • 3 cucharadas de café instantáneo
  • ½ taza de suero de leche o buttermilk (sustituido por un yogur Activia azucarado)
  • 2 huevos (3 grandes)
  • 1 cucharilla de bicarbonato (+1 sobre de levadura Royal)
  • 2 cucharillas de vainilla

Glaseado

  • 1 ½ barras (3/4 taza) de mantequilla salada
  • 1 libra (unos 450 g) de azúcar lustre
  • 1 ó 2 cucharadas de café instantáneo
  • ¼ cucharilla de sal
  • 2 a 4 cucharadas de nata o crême fraiche (añadir si es preciso)


Para el bizcocho

Precalentar el horno a 350º grados, y engrasar y enharinar 2 moldes redondos (yo 1 sólo, y si no se tiene dos iguales, puede igualarse el bizcocho una vez horneado, y se corta a la mitad con cuidado de que queden dos partes iguales).

Añadir 3 cucharadas de café a una taza de agua hirviendo. Dejar a un lado de momento.

En un bol grande mezclar la harina, el azúcar y la sal.

En otro bol, por separado añadir el suero de leche (o el yogur), los huevos, el bicarbonato (y levadura) y la vainilla.

Juntar los ingredients de los dos boles y verter en el/los molde/s. Hornear entre 20 ó 22 minutos o hasta que estén hechos.

Enfriar, y mientras, mezclar todos los ingredientes del glaseado y decorar la tarta.

Enfriar el pastel terminado en el frigorífico al menos una hora antes de servir.




Delicioso y atractivo, una manera más de mojar ¡en el café en la oficina!





domingo 8 de noviembre de 2009

Pumpkin muffins – Muffins de Calabaza



Es otoño, y ya se va notando tras estas semanas de calor inapropiado de verano a finales de octubre... aún sigue haciendo sol por las mañanas y se está a gusto en las terrazas, pero los días más cortos hacen que la sensación de cambio de estación esté ya aquí.


La tarde que preparé estos muffins, mi mini-piso olía que daba gusto, un olor dulce con un toque picantito de las especias… uhm, me encantó. Llevaba unas cuantas semanas mirando distintos blogs de cocina en los que se empezaba a ver que se multiplicaban las recetas con la calabaza como ingrediente estrella, ya sea en panes, bollería, purés o de acompañamiento. Me picaba el gusanillo por incorporarla a mis pastelitos, puesto que en puré la como a menudo en invierno (y también tengo ganas de que vaya haciendo frío para inaugurar la temporada de cremas calientes y reconfortantes), y ver el toque que le daba, a una magdalena, por ejemplo. De modo que, buscando en ese estupendo compendio de cocina americana que es TASTY KITCHEN (por cortesía de The Pioneer Woman), encontré esta entrada de “A Cozy Kitchen”, algo así como “La cocina cómoda”.


La receta traducida viene a continuación, y mis comentarios, después.


PUMPKIN MUFFINS


Tiempo de preparación – 15 minutos


Tiempo de horneado – 25 minutos


Raciones – 12


Dificultad - fácil


Ingredientes (dosis en cups & spoons americanas)

  • 1 ½ tazas de harina normal
  • 1 cucharadita de té de levadura
  • 1 taza de Puré de calabaza*
  • 1/3 de aceite vegetal (de girasol)
  • 2 huevos grandes enteros
  • 1 cucharada de té de especias de tarta de calabaza**
  • ½ cucharadas de té de bicarbonato
  • ½ cucharadas de té de sal
  • 1 cucharadas de de azúcar (para el topping)
  • ½ cucharadas de té de canela (para el topping)


Preparación


Colocar los moldes de los muffins en la bandeja con los huecos y untarlos ligeramente con aceite o mantequilla.


Precalentar el horno a 175º


Mezclar juntas la harina y la levadura en un bol pequeño.


Mezclar el puré de calabaza con el aceite, los huevos, las especias, azúcar, levadura y sal en un bol hasta que tenga una textura suave. Añadir la harina. Mientras añadir el azúcar y la canela en otro bol y dejar aparte.


Dividir la masa en los moldes de muffin hasta que estén ¾ llenos y espolvorear por encima la mezcla del azúcar y la canela.


Hornear hasta que estén doraditos y al meter un palito en uno de ellos salga completamente limpio, aproximadamente son 25 a 30 minutos.


Enfriar en la rejilla otros 5 minutos, y terminar de enfriar a temperatura ambiente antes de consumir.





* El puré de calabaza no se encuentra en frasco o bote directamente en los supermercados españoles, pero es muy fácil prepararlo, y si sobra, podemos usarlo para cualquier otro plato con excelentes resultados. Las rodajas o los trozos de calabaza que tengamos, los descortezamos y cortamos en cubos más o menos del mismo tamaño, ponemos en una fuente y metemos en el horno a 200º durante unos 40 minutos o hasta que veamos que está tierna al aplastarla con un tenedor. Dejamos enfriar y trituramos con la batidora. Como la calabaza puede tener filamentos, puede ser necesario pasarla por el pasapurés para que tenga una consistencia más suave y sin hilillos. Y ya tenemos un excelente puré casero listo para usar.


**Las especias para tarta de calabaza tampoco se encuentran en un frasco entero en los supermercados españoles, en mi caso yo le puse “All spice” que traje de la última vez que estuve en Londres, pero se puede preparar en casa, con 1/8 de cucharadas de té de canela, 1/8 de nuez moscada, clavos, jengibre y allspice (o mejor ponemos ¼ de cada una de las especias si no tenemos allspice).


Yo preparé mis muffins en dos tandas en mi molde de silicona directamente, y salieron 12 tal como decía la receta. Quizá si usamos moldes de magdalena de los que podemos encontrar aquí nos salgan 2 ó 3 más.


Yo no usé la canela para coronarlas por encima porque en principio me parecía un poco excesivo poner tanta especia, y aproveché para usar unos “sprinkles” o adornitos de confitería que me traje de Estados Unidos el año pasado en tonos naranjas muy apropiados para el otoño (¡¡¡y eso que los compré en agosto!!!).


El sabor es… indescriptible, las especias no tapan el sabor de la calabaza, peor tampoco es muy penetrante, se nota, pero lo justo. No tengo palabras, y, a excepción de preparar el puré, el resto se hace en un periquete.


Aproveché la ocasión para llevarles el desayuno a unas amigas con las que cené en esa semana, a las que además hacía tiempo que no veía (¡y que había que mimar!), y se quedaron sorprendidas cuando llegué al restaurante con mis bolsitas preparadas, una para cada una… se trataba de ir dando a probar mis creaciones culinarias a mis amigos, poco a poco, y ellas quedaron encantadas. Ya estoy pensando en qué llevarles la próxima vez que nos veamos…


P.D. Actualizo para recomendaros que vayáis a ver la película "Julie y Julia", estrenada en los cines el viernes pasado... saldréis del cine con hambre, mucha hambre, y con ganas de no dejar de escribir en vuestro blog... ¡porque nunca se sabe lo que puede pasar! Meryl Streep y Amy Adams son dos estrellas estupendas, un trabajazo entrañable y pelín ñoño, pero que, sin embargo, nos gustó mucho... para días sensiblones y reuniones de amigas... y foodies blogueros como toda la comunidad que me lee (gracias!!!)



viernes 6 de noviembre de 2009

Algo sobre mí…

¡El Amigo Invisible Gastronómico 2009 ya ha comenzado! Yo ya he recibido el mensaje con la persona a la que yo regalo, pero como no sé quien es mi amigo… le voy a dar unas pistas sobre mí:




  1. Últimamente hago un montón de bizcochos, ahora que empieza a hacer frío, no hay cosa mejor que llegar del trabajo, mezclar la masa rápido, y empezar a ver crecerlo en el horno.
  2. Hablando de horno… cuando me mudé a mi piso no había horno (no cabía en mi mini-piso), así que estudié donde podía colocarse, y me compré uno pequeñito, y ¡no os podéis imaginar el uso que le doy!

  3. Soy amante del sushi (de hecho, aún tengo pendiente escribir sobre él en el blog…), aunque disfruto con cualquier comida internacional… no sabría con cual quedarme.

  4. No sería capaz de decidirme sobre mi comida preferida, quizá fueran los huevos con patatas fritas (caseras, ¡por favor!), o un buen solomillo vuelta y vuelta.

  5. Cada vez disfruto más haciendo pan, después de descubrir lo fácil y gratificante que es. Me encantaría conseguir unos copos de la levadura “San Francisco Sourdough”, ya que se habla tanto de esto en la blogosfera.

  6. Desde pequeña me gustaba cocinar, me ponía junto a mi madre, o a quien estuviera en la cocina, para mirar. Para mí es ahora una gratificación compartir lo que cocino con la familia, mis amigos, o mis compañeros de trabajo (¡y que ellos lo reconozcan!). Reconozco que ellos se reían de mí cuando me veían haciendo fotos a la comida, pero ahora se han acostumbrado un poco más y ya no protestan tanto.

  7. Además, disfruto cuando intercambio algo casero… con mi tío intercambio limones del árbol de su patio, tomate casero, y chipirones en su tinta, con mi madre, botellas de caldo y gazpacho, y ¡mi amiga Marta me recibe siempre con los brazos abiertos y su sofá enorme cuando voy a su casa!

  8. Como en el trabajo todos los días (y tenemos la suerte de un buen comedor, que goza de cierto prestigio en el sector), de modo que es en los fines de semana cuando dedico mi tiempo a hacer algo elaborado, las noches entre semana, las cenas son rápidas.

  9. Cumplo lo de las cinco piezas de frutas y verduras al día, y aunque preparo muchas cosas dulces, rara es la vez que pase por un kiosco y compre golosinas (como mucho, una bolsita de pipas).

  10. Me gustaría dedicarle más tiempo a mi blog, y poder darle otro aspecto, pero ¡soy un poco inútil con el diseño y el ordenador! Entre mis asignaturas pendientes (que espero cumplir en el 2010) está aprender algo de fotografía, hacer un curso que me permita hacer las fotos más apetitosas.

Mil gracias a Ana de Deliciasytentaciones por organizarlo todo tan bien.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Bizcocho de Chocolate y Cerezas



Para hacer este bizcocho me inspiré en el que le vi a Rosa de “Bocados Dulces y Salados”, aunque yo adapté los productos que tenía en mi despensa, que está bastante repletita desde que recogí mi carro de las marcas . La base del bizcocho es el 1-2-3 de yogur (en este resumen encontraréis esta y muchas otras recetas).

Ingredientes:
- 1 yogur natural (activia azucarado)
- 1 medida del yogur de aceite (de girasol, que tiene un sabor neutro)
- 2 medidas del yogur de azúcar (1,5 medidas de Splenda)
- 3 medidas del yogur de harina
- 1 sobre de levadura
- 3 huevos
- 4 cucharadas de ColaCao
- Cerezas congeladas




Vaciamos primero el yogur y después vamos añadiendo los ingredientes medidos poco a poco. Agregar después el chocolate en polvo y las cerezas congeladas. Mezclar bien para evitar que las cerezas caigan en el fondo. Verter en un molde previamente engrasado y llevar al horno a 180º durante 20 minutos o hasta que clavemos una brocheta en el bizcocho y salga limpia.

Las cerezas que le puse eran de un paquete de frutas rojas congeladas que tenía en casa, y al que le había ido quitando los arándanos y las grosellas y sólo le quedaban los frutos de mayor tamaño. Con el peso de la fruta se quedaron en la parte baja del pastel, pero el contraste con el dulce del chocolate era bastante rico.

Mi molde era de 20 cm, redondo de cremallera. Lleva conmigo unos tres años, desde que vivo en Madrid, y reconozco que me da muy buen servicio. El resultado final gustó mucho en la oficina. Creo que definitivamente queda inaugurada la temporada de bizcochos y horneados continuos… el frío va y viene y aún tenemos temperaturas más propias de junio que de estas fechas, pero al menos yo voy ambientándome un poco en el otoño. Espero que os guste!



domingo 1 de noviembre de 2009

Concurso de blogs de Cocina – CANAL COCINA


Ay madre, me he metido en un embolado… porque esto de competir con súper blogs está complicado… mi humilde compendio de recetillas no les llega ni a la suela de los zapatos, pero me dejé llevar por la ilusión que me haría ser una de los 10 ganadores, pues estos grabarán un programa en la televisión, en el Canal Cocina. ¡El sueño de cualquier cocinillas, ya sea amateur o profesional! La verdad es que hay más de 200 blogs inscritos, y la lucha será dura. El proceso para votar es un poco tedioso, y por lo que me han comentado, da algunos problemas. Primero la web obliga a registrarse, para después emitir el voto, que está limitado a uno por usuario registrado a la semana. Por eso es un gran esfuerzo que valoro sobremanera, porque, como si estuviéramos en época de elecciones, cada voto cuenta, y ¡vaya si cuenta!

A mis compañeros de trabajo, mis amigos y familiares los puedo sobornar a base de bizcochos, magdalenas y picoteos varios cada vez que nos vemos. Pero a vosotros, los que me leéis, ¿cómo puedo daros las gracias por cada vez que me votéis? Seguiré posteando recetas, que haya visto en otros sitios, o que se me vayan pasando por la cabeza, o contadnos los restaurantes que visito, o con los pequeños placeres de la vida que voy experimentando. Me encantaría mandaros un paquetito de golosinas, galletitas, o de lo que sea a cada uno!


Gracias a todos los que me leéis de forma regular, creo que el mejor premio, en el fondo, son vuestros comentarios en el día a día.



MERCEDES

sábado 31 de octubre de 2009

Angel Food Cake

Angel Food Cake

(receta de ElrincondeBea)

Intento intercalar recetas dulces y saladas para que haya un poco de variedad, y no parezca que tengo la glucosa por las nubes. Hoy traigo algo ligero y esponjoso, en contraposición al bizcocho de avellanas de hace unos días.




No puedo evitar mirar siempre que puedo el blog de Bea, me encantan sus galletas y el arte con que las decora, para además hacer de ello un negocio que va viento en popa (mi sueño oculto… un catering…), y sus tartas, y sobre todo como va explicando paso a paso la elaboración.

Si bien había visto ya en alguna ocasión el “Angel Food Cake”, no me había atrevido a hacerlo hasta ahora, y no sé por qué, porque con las herramientas adecuadas es bastante fácil y rápido de preparar.

No voy a poner la receta sino que podéis verla pinchando aquí.
Hice el pastel en un fin de semana que estaba en Cáceres, y tenía allí todo lo que necesitaba. El molde que usé, tiene casi más años que yo, y en casa preparábamos en él flanes.






Las claras de huevos las usé de Mercadona, ya que comercializan un botella con 9 claras uperizadas, que vienen muy pero que muy bien para hacer postres y no tener que pensar luego en qué usar las yemas sobrantes (además el súper está al lado de mi casa, así que me venía de perlas). Yo añadí menos azúcar del que decía la receta, porque en casa tenemos un diabético y alguna intolerancia a la glucosa, así que mejor contener los excesos. Creo que en este caso es mejor usar azúcar en lugar de edulcorante (Splenda), por el cuerpo que proporciona el azúcar.
Una vez lo tuve horneado, esperé pacientemente a que se enfriara y lo decoré con rodajitas de kiwi y guindas rojas, así como manzanilla campestre que tenemos para hacer alguna infusión de vez en cuando.




Lo compartimos con mis tíos (si os habéis fijado, los platos son diferentes…) en su patio, al calorcito de finales de verano de una tarde de domingo estupenda. El bizcocho quedó esponjoso, incluso tirando un poquito a chicloso (¿me habré pasado con el horno? ¿Debería hacer estado menos tiempo?), pero dulce y ligero. Gustó, por variar de todos los brownies y demás cosas contundentes que llevo a su casa (¡pero es que mis primos están en edad de crecer y necesitan mucha energía! O al menos esa es la excusa que tengo para hacer galletas ;)


miércoles 28 de octubre de 2009

Cookies Doble Chocolate


(receta del blog de Rosa Bocados Dulces y Salados)


Hmmm, reconfortante dulce, o lo que en inglés sería “comfort food”, de ese tipo de platos que te hacen sentir bien, y te hacen recordar buenos momentos…

Estas galletas las llevé recientemente a la oficina para mis compañeros, de nuevo, porque reclamaban dulces de mi cocina. Aunque el panorama no es lo que se dice precisamente optimista, y los marrones llueven (a veces conseguimos esquivarlos, pero otras se estampan de frente contra nosotros y no nos queda más remedio que comérnoslos poco a poco), las broncas se huelen venir, y los éxitos se reconocen poco, nosotros hacemos lo posible por conservar el buen humor, hacemos bromas, capeamos el temporal, nos ayudamos, y así van pasando los meses. Y de paso, de vez en cuando, nos endulzamos la existencia, con galletas de chocolate, Granola Digestive, o mejor, si son caseras y las traigo yo, ¿verdad?

Esta receta la saqué del blog BOcados Dulces y Salados tiene cosas tan fáciles de hacer y apetitosas que siempre que postea algo me gusta echar un ojo. Cuando las vi, no me lo pensé y las hice enseguida.


La única diferencia es que yo no puse tanto azúcar, pues el chocolate con leche y blanco ya aportan bastante azúcar (¡y grasa! El chocolate blanco no es el que más me gusta, pero usarlo de vez en cuando no me importa…). Como no tenía chips de chocolate (¿alguien sabe en qué supermercado se pueden encontrar? Aprovecho cuando tengo que trabajar en Londres para traerme de allí, pero tampoco puedo cargar con mucho, claro…). Lo único que no consigo es que al hacer las bolitas se deshagan en el horno y queden más planas, así que lo que hago tras hacer las pelotillas es darles un pequeño golpe con un vaso de agua para aplastarlas un poco.



En fin, que las disfrutéis como los hicieron mis compañeros (tenemos uno que hace dieta, y con tanta tentación está picando más de la cuenta… la próxima vez que lleve algo espero que sea apto para dietas hipocalóricas, por su beneficio – ¡y el mío!).



sábado 24 de octubre de 2009

Spread de atún y encurtidos

Me encanta esta mezcla, la suelo preparar con cierta frecuencia, y después de tantas recetas, no entiendo por qué no lo he compartido antes. Creo que es porque me parece harto simple, y me podía dar un poco de vergüenza… Pero es que en realidad se tarda apenas 5 minutos en prepararlo y se tiene un relleno para sándwich delicioso, o para poner encima de tostaditas si tenemos invitados.



Ingredientes (todo a ojímetro):

  • Media docena de pepinillos chiquititos
  • Una cucharada de alcaparras
  • 2 ajos (opcional)
  • 1 taza de mayonesa
  • 1 lata de atún en aceite (o en mi caso un par de lomos de ventresca… aún me quedan de la cesta de navidad, y hay que ir haciendo hueco en la cocina para la de este año!)



Es importante picar todo muy bien, incluido el ajo. Si se prefiere, se puede hacer una mayonesa casera tipo alioli, con el ajo incorporado, pero esta vez yo tenía un bote en casa, y decidí añadírselo después.



Se parte en trozos el atún, y se revuelve todo el un cuenco, al que se va añadiendo la mayonesa a cucharadas hasta obtener una pasta de textura variable, más cremosa si tiene más salsa, o con más tropezones y menos mayonesa.

Como ya he dicho se puede tomar en tostaditas, en sándwich, o en mi caso, en un pan de pita abierto y calentito con unas rodajas de tomate aliñado.



Ojo con el ajo, hace que el resultado quede potente… mejor cenar esto cuando no esté la pareja cerca, que el aliento se queda como para espantar vampiros, pero hmmmm… está riquísimo.



miércoles 21 de octubre de 2009

El carro de las marcas



¡Ay qué biennnn! Acabo de recibir la compra que he hecho en el Corte Inglés. Por fin me llegó mi turno de recoger “mi carro de las marcas”, promoción que he ido haciendo coleccionando los cupones que venían en “El País”. Eran tantas las cosas que incluía la promoción, que no podía llevarlo yo sola a casa, y encargué que me trajeran el pedido. Tan sólo he tenido que pagar 4,95€ de gastos de tramitación, y ya lo tengo aquí. Todos estos productos están valorados en 60€. Reconozco que atendió todo el mundo estupendamente, aunque haya tenido que ir cogiendo yo las cosas poco a poco y meterlas en el carro (pensaba que los carros estaban ya preparados y listos para llevar, qué ingenua la Merche…). Los pasillos con los productos estaban marcados con unas pegatinas en el suelo, indicando donde recogerlos… En fin, que ya estoy pensando qué cositas preparar con todo esto, ¡para mí sola! Hmmm, en breve lo iréis viendo. ¡Qué contenta estoy!

lunes 19 de octubre de 2009

Tarta de chocolate y cerveza Guiness

El día que preparé esta tarta coincidían varios factores: estaba en Cáceres pasando el fin de semana, además era el puente del Pilar, y pasé por casa de mis tíos a comer, y de paso a celebrar el santo de mi tía, que, como habréis imaginado, se llama PILAR. Le encanta el chocolate hasta límites insospechados, de modo que intento agradar a unos y a otros con las cositas que les llevo. Mi madre es especialista en hacerles arroz con leche y natillas, que mi primo el mayor devora. Mi primo pequeño no puede comer frutos secos, ya que es alérgico a ellos, así que si hay algo con frutos secos, siempre llevo algo más para compensarle a él. Si son galletas, o palmeritas de hojaldre, o algo en porciones pequeñas suele desaparecer a menos que mi tía las ponga a buen recaudo y las vaya racionando poco a poco. En cualquier caso, todo es siempre bienvenido y agradecido.





Pues bien, la tarta la vi hace tiempo en el blog de Trotamundos “Food & Cook” y me llamó la atención por la cerveza negra, me atraía el añadir algo de sabor amargo al bizcocho, y me intrigaba el resultado final, con un toque húmedo. También encontré esta tarta (con alguna modificación) en el blog de “Gastronomía y Cía.”. Ambos blogs son impresionantes, el de Trota por las fotos y las espectaculares recetas que propone (suya también es la idea del bizcocho de Leche Condensada que tanto éxito cosechó en la blogosfera culinaria), y el segundo está entre mis lecturas de cabecera, por su prolijidad a la hora de publicar, la variedad de temas y el acercamiento del mundo de la alta cocina.


He de decir que he introducido cambios en la receta original, pues algunas cantidades me parecían excesivas. Reduje la mantequilla (180g) y azúcar (300g), y añadí un huevo más (3) ya que los míos eran de tamaño medio. El molde que utilicé era de cremallera, de 26cm de diámetro, enorme incluso para llevarlo a una casa de 5 personas que gustan del buen comer, pero el bizcocho salió precioso y tentador. A diferencia de Trota, yo la abrí por la mitad y le puse parte del glaseado por dentro. La cantidad de glaseado era suficiente para edo, aunque creo que me quedó un poco líquida (no sé si es que no monté la nata hasta la textura deseada), pero de sabor estaba deliciosa.




Antes de probarla la tenía refrigerada, y una vez en casa de mis tíos, la metimos en el congelador un ratito para que estuviera más compacta. Al momento de cortarla y avisar a los niños del postre no tardaron ni 30 segundos en llegar hasta la cocina corriendo como una manada de ñus. Y cuando empecé a cortarla empezaron a babear como perros pavlovianos… un buen trozo a cada uno de ellos, que están en edad de crecer, y ellos se pasan el día corriendo y dándole patadas al balón y quemando energía (creo que yo debería de tomar ejemplo… y moverme más que ahora!!!).


Les encantó, pero para mi sorpresa, ¡no pudieron terminárselo!!!! El resto de la tarta quedó a la espera de volver a hacer hambre en el frigorífico… la tarde fue pasando, mi tía y yo nos dedicamos a hacer el Sudoku dominical (últimamente vienen un poco rebeldes, y hay que estrujarse la cabeza para terminar de hacerlos), hojear el periódico, jugar un poco con mis primos a la play (o mejor dicho, ver cómo juegan a algo que me parece imposible de manejar), y a tomar café. Y al caer la tarde, cuando íbamos a salir de casa, ¡me la encuentro con otro trozo de tarta! En definitiva, que además de pasar un agradable día en familia, la tarta ha sido un éxito rotundo. ¡Ah! Y aún sobró tarta para el día siguiente…




La receta la podéis encontrar aquí (Nigella - receta original), aquí (Food & Cook) y aquí (Gastronomía y Cía).

viernes 16 de octubre de 2009

Pan de cerveza Franciscano



Para el World Bread Day 2009 que organiza Zorra en su blog, le he cogido prestada una receta a Su, de Webos Fritos, que ha publicado recientemente, su Pan de Cerveza Franciscano, hecho a base de cerveza de trigo rubio Franziskaner... en Alemania en Alemania la llamaban “Weiβbier” o cerveza blanca… de sabor penetrante, con cuerpo, y más graduación que la cerveza a la que estamos acostumbrados aquí. A mí me encanta, pero mi problema es que cuando bebo más de una se me empieza a ir la cabeza hacia los lados… salgo barata ¿verdad? Sobre todo cuando estas cervezas se encuentran tan sólo en botellas de medio litro, ¡me pongo content@ enseguida!


world bread day 2009 - yes we bake.(last day of sumbission october 17)


En fin, vamos al tema, que es lo importante. La receta de Su lleva bastante tiempo de elaboración, precisa de un poolish previo, y además después lleva varios levados antes de meter al horno. También ella utilizó harina de centeno, pero yo no tenía en casa más que harina común, de fuerza, y un paquete de harina de espelta (que encontré en Carrefour hace tiempo), así que lo único que hice fue sustituir la de centeno por la de espelta, y crucé los dedos hasta ver el resultado.

El poolish realmente era sorprendente, me ha encantado meter un bol con la mezcla de harina, cerveza y un poquitín de levadura en la nevera, y al día siguiente encontrarme todas las burbujitas diciéndome buenos días… ahora que le voy cogiendo el tranquillo a esto del pan, tengo que ponerme retos más difíciles… pero poquito a poco ¿eh?


La receta decía que primero había que precalentar el horno a fuego fuerte (240º) y meter el pan durante 10 minutos, y luego bajarlo como a 220º… yo soy un desastre con las temperaturas, además el horno de mi casa de Madrid se calienta antes y hay que ajustarlo (después de toda la lata que di en los foros de Mundorecetas para comprarme un horno portátil, debería de subir algunas fotos, y contar el buen servicio que me ha hecho estos meses), y este pan lo hice en mi casa familiar de Cáceres. Conclusión, que se me doró demasiado… dorarse quizá no es la palabra… se me puso tirando a negrito, jejeje, pero lo solucioné a tiempo, bajé la temperatura, lo puse más abajo en el horno, y lo dejé el tiempo que decía la receta.

Me salieron tres barras de pan, una alargada que coloqué en diagonal en la bandeja del horno (si lo hubiera hecho en mi horno chiquitito me habrían salido bollitos… o medias barras J) y otras dos barras más pequeña, una tipo pistola y otra más tirando a bollo. Las dejé levando y como crecieron mucho, se tocaron las unas a las otras, y afearon un poco el resultado final (¡pero en las fotos no se aprecia apenas!). Fui repartiendo pan, a mis tíos, a una amiga, y todos quedaron tan contentos, felices de irse con un pan debajo del brazo (menudo regalo, pan calentito casero ¿eh?), y yo me quedé con la última barra, que he ido comiendo por las mañanas con un chorrito de aceite y un poco de jamón ibérico (¡hay que cuidarse!).

Esta vez sí que he conseguido una miga con más aire dentro, más esponjosa, y una corteza más crujiente. Estoy muy contenta con el resultado, todas las horas, amasados y levados han merecido la pena. Ahora me toca probar el resto de variedades de pan hecho con cerveza del blog de Su. ¡Mil gracias por compartirlo con nosotros!






Quiero compartir con vosotros otra hogaza de pan, esta es de lo más fácil, con la que yo empecé a meterme en este mundillo de pan, aunque con un twist, algunas modificaciones que han hecho que el pan guste mucho. La receta que he seguido es la de Canelona (ver receta aquí), sencilla como ella misma, sin levados, sin precalentar el horno, y con un pan bastante aceptable. Yo sustituí parte de la harina de trigo por unos 50g de espelta, y además le añadí un puñadito de la cebolla frita de IKEA (creo que he hablado en alguna ocasión de esta cebolla… es mi cocina se está convirtiendo en imprescindible, aunque aún no he hecho excursiones a IKEA sólo y exclusivamente por la comida… aunque todo puede ocurrir). Esto ha hecho que el pan haya quedado con un toque ciertamente dulzón, lo que hace que sea ideal para el desayuno, con mantequilla y mermelada… no puedo pensar en esas cosas, es escribirlo y ¡empezar a babear como un perro!




martes 13 de octubre de 2009

Vichyssoise

Aprovechando que aún hace calor en la calle y se puede ir en manga corta, pongo la última receta de verano, para que la podamos comer antes de que empiece a hacer más frío y apetezcan cremas calientes y reconfortantes. Esta crema de puerro la ponen con frecuencia en el comedor de mi trabajo, pero hasta ahora no se me había ocurrido repetirla en casa. Es sencilla y rápida, y dependiendo de si se le añade más nata o menos, puede ser contundente o apta para dietas. La receta está sacada de aquí.


VICHYSSOISE
Ingredientes para 4 personas:
  • 300 grs de blanco de puerro
  • 1 patata grande
  • 1 cebolla mediana
  • tres cuartos de litro de caldo de ave
  • 1,5 decilitros de nata líquida
  • sal, aceite de oliva y mantequilla, perejil, cebollino y perifollo
Preparación
Pelar la patata y cortarla en dados.
Limpiar la cebolla y el puerro y cortar en juliana.
Poner una cacerola al fuego con aceite de oliva y un poco de mantequilla e introducir las verduras.
Cocer a fuego muy lento.
No deben coger color ni dorarse.
Incorporar el caldo de ave y dejar cocer unos 20 minutos.
Se puede sustituir un tercio del caldo por la misma cantidad de leche y preferiblemente semi o
desnatada.
Pasado este tiempo se pasa el conjunto por la batidora.
Para que quede más fina es conveniente utilizar el colador chino o el pasapurés.
No debe quedar muy espesa, dado que al enfriarse se espeserá más.
Colocar la crema en un bol amplio y añadir la nata (la especial para cocinar: alrededor del 20% de
materia grasa) y dejar enfriar en el frigorífico.
En el momento de servir, espolvorear con perejil, cebollino y perifollo muy picado.



Como no soy capaz de hacer una receta al pie de la letra, pues no le puse la nata que decía, para que quedara más ligera, y al final lo terminé agradeciendo, pues a mí me gustan los caldos poco espesos. Lo más divertido fue el momento de quitar todas las pieles, le compré un chino al chino (es un juego de palabras ridículo, lo sé, pero no puedo evitar sonreír cada vez que lo pienso), o mejor dicho, me fui a un bazar chino regentado por gentes asiáticas para comprar un pasapurés… así queda más fino, ¿verdad? Me quedó un caldito estupendo, con un riquísimo sabor a puerro que me encanta, y que han hecho una cena ideal es estos últimos días.

sábado 10 de octubre de 2009

Bocaditos de queso de cabra con mermelada de cebolla


Llega de nuevo el HEMC, y esta vez me sobra tiempo, ¡no me lo puedo creer! El número 37 está esponsorizado por Maragda de La Quinta de Luculus, que ha elegido los aperitivos.


hemc 37 - aperitivos

La verdad es que como en la casa de uno no se está en ningún sitio. Hacía mucho que no iba a mi ciudad, Cáceres, y ya casi se me estaba olvidando dónde quedaba Extremadura J. En realidad, entre el trabajo, la vida ajetreada, los fines de semana fuera de Madrid, las vacaciones y demás eventos en la agenda, los meses fueron pasando hasta llegar a finales de septiembre.

Siempre que estoy allí me gusta ir a hacer la compra a algún supermercado grande, y buscar las cuatro chorradillas que quiero preparar en la cocina de mi madre. Es amplia, luminosa, con todos los gadgets que no me caben en mi mini-cocina madrileña (¡Thermomix incluida!), y tengo a mis primos como conejillos de indias para que prueben mis experimentos culinarios. En esta ocasión les llevé unos brownies, galletas y bizcocho que iré posteando poco a poco (no os penséis que me he pasado los dos días en la cocina, pero en general ha sido un fin de semana tranquilo).

Recuerdo el HEMC 33 "Piensa Globalmente, Come Localmente" de Ajonjolí sobre productos locales para reducir el impacto ecológico, por lo que no dudé en elegir para la tapita de la comida del sábado un rulo de queso de cabra extremeña. El bolsillo lo nota si lo comparamos con los rulos franceses, pero la calidad es muy superior, la textura mucho más cremosa, y de paso se ayuda al impulso de la industria local. Este en concreto está fabricado en El Casar de Cáceres, el pueblo de la famosa Torta del Casar D.O., por las Queserías Rey (ay, a ver si el dueño lee esto y me manda una selección de productos en agradecimiento ;).



Lo primero que hice fue cortar rodajas de pan de un dedo de grosor en diagonal, y disponerlas en un plato. Si se desea se puede tostar un poquino (usando los diminutivos propios de la tierra), y luego se van colocando las rodajitas de queso, cuidando que no se rompan. Para gratinarlas, lo más desenredado es hacerlo en el microondas, con la rejilla puesta y el plato encima, unos 4 minutos, para que el queso se deshaga parcialmente y coja un colorcillo dorado.

Después se le pone una pequeña cantidad de mermelada de cebolla. Esta, la hice en verano según la receta del blog "El Mantel de Cuadros" de Bego. A mí salieron dos botes de unos

250ml, pero como no tengo mucha experiencia en esto de hacer mermeladas, cuando la estaba preparando, en caliente no veía que fuera espesando, y le echaba azúcar cada vez que miraba… conclusión, quedó súper dulce, pero no por eso hemos dejado de tomarla. Con poner un pelín en cada tostada es suficiente.



Por último, sólo queda abrir la boca y comérselo!!!! Como aperitivo es estupendo, y para cenas de amigos informales queda estupendo y se prepara en un santiamén.



viernes 9 de octubre de 2009

Bizcocho de Avellanas



Este es otro bizcocho que hice para probar mi nuevo molde de Lekué de corona. Tenía muchas ganas, y además hacía ya tiempo que no llevaba nada a la oficina, y mis compañeros empezaban a reclamar algo dulce J. De modo que busqué en mi libro de mil recetas “E Gran Libro de Las Recetas” de Todolibro, y encontré este de avellanas, y me pareció adecuado, ya que por allí no gustan los sabores poco conocidos, el jengibre, la nuez moscada, las semillas de amapola, mejor algo sencillo para asegurarme el éxito.




BIZCOCHO DE AVELLANAS

Dificultad: media
Preparación: 25 min
Cocción: 35-40 min
Para 6-8 personas



Ingredientes:
150g de harina de trigo
150g de maizena o harina de maíz
2 ½ cucharaditas de levadura en polvo
200g de avellanas peladas
Una pizca de sal
3 huevos grandes
200g de azúcar
150g de mantequilla en trocitos
2 cucharadas de ron


Precalentar el horno a 160ºC.

Mezclar la levadura y las dos harinas en un cuenco grande.

Picar las avellanas e incorporarlas al cuenco junto con la sal.

En otro cuenco, batir los huevos con el azúcar hasta que adquieran un color pálido y una textura cremosa.

Seguir batiendo y añadir poco a poco la mantequilla en trocitos.

Incorporar la mezcla de harinas (una cucharada cada vez).

Añadir el ron.

Untar de mantequilla y espolvorear ligeramente con harina un molde redondo de unos 23 cm.

Verter la masa en el molde.

Hornearla de 35 a 40 minutos, hasta que al introducir una aguja en el centro de lamasa salga limpio.


Dejar enfriar el bizcocho en el molde 10 minutos antes de sacarlo y depositarlo sobre una rejilla.


Yo puse menos cantidad de azúcar, unos 150g, y en cuanto a las avellanas, al no tener nada en Madrid para picarlas (ni un triste mortero, o molinillo) lo que hice fue meterlas en una bolsa y darles bien con el rodillo de amasar hasta que los trozos fueron suficientemente pequeños como para añadirlos a la masa. El resultado quizá fue distinto al que yo me esperaba, pues si bien imaginaba algo esponjoso, salió un bizcocho mucho más compacto y harinoso, con tendencia a desmoronarse. De sabor estaba excelente, y encantó en la oficina, pero creo que la próxima vez que lo haga le añadiré un huevo más y quizá una taza de leche, para evitar que la masa fuera tan poco trabajable.

lunes 5 de octubre de 2009

Chorizos a la sidra

Por fin la última receta veraniega de mis días por Asturias. Algo que nunca había hecho en casa y que se come a menudo como tapa o ración en cualquier sidrería, merendero, o bar. La receta es muy sencilla, y el resultado estupendo para comerlo en el jardín. Es algo que pasa de boca en boca en boca sin cantidades.

Lo primero es poner en una cazuela de barro unos chorizos asturianos ahumados (tienen un sabor peculiar). Una cazuela normal también valdría. Cubrimos los chorizos con sidra.







Dejamos cocer a fuego medio durante unos 20 minutos, o hasta que pinchemos los chorizos y veamos que están tiernitos, y la grasilla del chorizo se haya mezclado con la sidra.



Se pueden servir directamente en un plato de barro con un poco de la salsa que queda, o bien, cortarse en trocitos y disponer en un plato para que cada uno se haga su propio pincho.

La verdad es que esta presentación no es la mejor para poner en el blog, pero en verano las comidas fueron la mayoría informales y rápidas, para aprovechar al máximo la playa y el sol. Los chorizos a la sidra no son exclusivos del verano, os animo a probéis a hacerlos en casa y veréis el buen resultado y que todo el mundo queda encantado con este aperitivo tan asturiano.


miércoles 30 de septiembre de 2009

Pan sueco

Desde que empecé a hacer pan he ido mejorando la técnica y probando algún ligero cambio, aunque no estoy muy metida en la materia, y tengo en la cabeza hacer un curso especial de masas y panes (si alguien me puede recomendar uno de primera mano, le doy las gracias de antemano), así que quizá voy probando las cosas fáciles que veo en los sitios.

Recientemente estuve en IKEA, sí, ese sitio que es caldo de cultivo para las relaciones humanas, y lugar en el que más de una pareja ha roto.

Esas chicos modernillos que marcan tendencia, que van monísim@s de la muerte y conducen un mini último modelo, que eligiendo sofás en plan “cari, ven, siéntate, e imagínate como quedaría junto a la lámpara de diseño”, y lo van apuntando todo de forma muy diligente…

después llegan al almacén, y el sitio saca musculito para dar fe de que paga un gimnasio (aunque vaya 1 vez al mes a jugar al squash y luego a tomarse cañas con los amigos solteros), y suda la gota gorda para poner las cajas en el carrito…

por último llega el momento cumbre, el más importante, cuando se acercan al garaje y abren el maletero de ese coche que ha costado más que una ranchera y donde no caben ni dos perros pequineses… el momento de meter las cajas, ¡ay dios!

Entonces vienen los problemas, y te empiezas a acordar de todos los suecos y de sus inventos y de las cajas planas… ese momento es difícil de superar, pero si hay pareja que lo pase, y consiga arrancar el coche con el maletero cargado y rozando el suelo de todo el peso que carga, tiene otra prueba, quizá más dura si cabe:

montar los muebles… porque no sólo encontrar todos los tornillos de nombre impronunciable, sacar ese atornillador eléctrico maravilloso que la novia le regaló a su amorcito para que le colgara los cuadros, sino también hay que entender las instrucciones…

y ahí es cuando llega el momento crisis, que o bien se toma uno un par de whiskazos (o la bebida que a uno más le guste) o no hay persona humana que sea capaz de seguirlas… un armario con puertas correderas tiene 74 pasos, pero difícilmente nos quedará como lo habíamos visto en la tienda, y encima saca los instintos más bajos de nuestra pareja, y nos ponemos a vociferar porque el paso 47 de montar la puerta sobre el riel no es tal, porque nos faltan 4 tornillos y no hay los agujeros que dice el manual, y las copas que llevamos encima no bastan para enfadarnos con la novia que sujeta silenciosamente la puerta e intenta traducir esas instrucciones que diseñó el ingeniero sueco estreñido en un momento de lucidez bajo el sol de inverno…

Conclusión, nos quedamos sin pareja, nos gastamos la pasta en algo que no somos capaces de montar, y el coche tiene los bajos hechos trizas…

Al final de toda esta historia hay algo positivo, todos los centros IKEA tienen al final una tienda de comestibles suecos… no venden cosas excepcionales, pero sí distintas y que no podemos encontrar en un supermercado normal. Superada la etapa de las galletas de avena y chocolate, y la época de la cebolla frita para los perritos (yo se la pongo a las ensaladas, y el toque crujiente y dulzón me encanta, os lo recomiendo), me pasé a las harinas, y me decanté por un paquete de preparado para pan de arándanos rojos.

Esta fue mi aventura:



1 kg da para dos panes (yo usé la mitad e hice dos bollitos) – las medidas de la receta están para todo el paquete.


Mezclar la harina (guardar unos 0,5dl para amasar más tarde) con las dos bolsas de levadura (vienen con el paquete).


Añadir 6dl de agua tibia (40º)


Amasar 10 minutos


Dejar levar la masa tapada durante unos 30 minutos


Amasar de nuevo


Dividir en 2 panes


Poner en una bandeja


Dejar levar tapados en una bandeja unos 30 minutos (la pincelé ligeramente con aceite)


Pintar los panes con agua. Hacer unos cortes superficiales en diagonal sobre los panes
con un cuchillo afilado.



Hornear en la parte baja del horno a 2001C entre 35 y 40 minutos





Nos quedará un pan de miga oscura y densa, con un ligero sabor ácido por las bayas. No es el pan al que estamos acostumbrados en España, pero es igualmente rico y se puede disfrutar con un hilito de aceite de oliva virgen, por aquello del maridaje y de acercar culturas, ¿o no?

domingo 27 de septiembre de 2009

Arroz con leche a la asturiana



Arroz con leche en Thermomixcon un toque asturiano

Aún me queda alguna receta de mis semanas en Llanes (y unos chorizos potentes)… ahora que hace frío en Madrid, lo recuerdo más, y echo de menos las vistas por la mañana, la anarquía para las comidas, y la mezcla de familia y amigos que se pasea por casa.

El arroz con leche es un postre muy presente en el recetario de mi madre. Siempre acompaña a una buena fabada, para completar la comida asturiana 100%, para agasajar invitados. No queda ni muy espeso ni muy suelto, queda cremoso y con un toque de sabor a canela y a anís al que no me puedo resistir.

Realmente es muy fácil y rápido de hacer, en thermomix en menos de una hora se siente listo con el mínimo esfuerzo. La receta es la que viene en el libro de THX21 (en Cáceres tenemos el último modelo y los tiempos varían, es necesario ajustarse al libro al pie de la letra… por experiencia… y por algún ladrillo de arroz que nos salió alguna vez J).


Ingredientes:

  • 1+1/2 litros (15 cubiletes) de leche entera
  • 200g (2 cubiletes) de arroz
  • La piel de una naranja (sólo la parte coloreada)
  • La piel de 1 limón (sólo la parte amarilla)
  • 1 ramita de canela
  • 1 pellizco de sal
  • 150g (1 ½ cubiletes) de azúcar
  • Un chorrito de anís (aportación propia)


Preparación:

Coloque la mariposa en las cuchillas y vierta en el vaso todos los ingredientes excepto el azúcar.

Programe 40 minutos, temperatura 90º, velocidad 1.

A continuación, añada el azúcar y programe 2 minutos, temperatura 90º, velocidad 1.

Viértalo en un recipiente grande o en cuencos individuales, y cuando esté frío, espolvoree con canela. También puede espolvorear la superficie con azúcar y quemarla con una plancha para postres.


Nota: si se quiere más cremoso, sustituir cuatro cubiletes de leche por un bote de leche evaporada Ideal.

Los cubiletes en los que lo servimos son de plástico, deshechables. Nosotras los encontramos en Bruselas (aún tengo que resumiros mi fin de semana en Bélgica, y como lo aprovechamos), en la tienda de CASA, pero al volver a España nos dimos cuenta de que están también disponibles en las tiendas de aquí. Tienen una amplia variedad de cubiertos y mini platos para fiestas y preparar tapas a muy buen precio. Os recomiendo que si tenéis uno cerca de casa, os paséis a echar un vistazo por si encontráis algo que os sirva para la próxima cena con invitados, o barbacoa (aunque… a decir por el tiempo que está haciendo últimamente, lo de las barbacoas se va a tener que dejar para el año que viene).

Los cuenquitos que nosotras elegimos tienen un tamaño pequeño, pero me atrevería a decir que ideal para probar un poquito de postre sin llenarse (se puede repetir eh?). En mi casa somos especialistas en no pedir postre, pero pedir una cuchara al camarero para robarle un poco de la tarta a nuestro acompañante… ¡pero con este tamaño de ración tenemos lo justo!

sábado 26 de septiembre de 2009

Las Magdalenas de Caperucita



Hace unos meses un amigo que fue de viaje a Estados Unidos quiso traerme un regalo que me
hiciera ilusión (y acertó de pleno, he de decirlo) y me sorprendió con un edulcorante del que apenas había oído hablar, pero que he descubierto es maravilloso, SPLENDA.




Lo bueno de este edulcorante es que no pierde su poder con el calor. En una ocasión se me ocurrió hacer un bizcocho con aspartamo, y quedó un desastre… muy esponjoso y muy bonito de color, pero insulso completamente… así que estoy muy contenta de haber encontrado esta marca, para poder seguir haciendo todos mis dulces y además controlar un poquito mis excesos veraniegos (¡¡¡que han sido unos cuantos, como podéis ver en alguna entrada!!!).



Es una pena que no podamos encontrar Splenda en los supermercados españoles, aunque si viajáis a algún país anglosajón podréis traeros un paquete (¡o dos!). Quizá en alguna tienda tipo “The American Store” en Madrid lo tengan… seguiré investigando.


Muffins de arándanos (dosis en cups y spoons americanas)




Ingredientes:

  • 2 tazas de harina normal
  • 2 cucharaditas de levadura
  • ¾ cucharadita de sal
  • ½ taza de margarina ligera, ablandada
  • 1 taza de Splenda
  • ¼ taza de miel
  • 2 huevos grandes
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • ½ taza de leche desnatada
  • 1 taza de arándanos frescos o congelados (en mi caso le puse una mezcla de frutas del bosque variadas)


Colocar la rejilla en el tercio superior del horno.


Precalentar el horno a 400ºF (175???) Alinear 12 moldes de magdalena y engrasar ligeramente (dependiendo del tamaño nos saldrán más o menos).


Mezclar juntos la harina, la levadura y sal, y dejar aparte.


Batir la margarina a velocidad media con una batidora hasta que esté cremosa. Ir añadiendo Splenda de forma gradual junto con la miel, mezclando hasta que quede ligero y esponjoso.


Añadir un huevo cada vez y mezclar después de cada vez. Agregar la vainilla. Después alternar la harina y la leche, empezando y terminando con la mezcla de harina. Mezclar a velocidad baja tras cada adición. Añadir los arándanos (o las bayas, en mi caso) y mezclar para incorporar a la masa.


Verter cucharadas de masa en los moldes de magdalenas. Hornear de 20 a 22 minutos o hasta que estén doradas. Sacar del horno inmediatamente y enfriar en rejilla.


Estas magdalenas quedaron muy ligeras, la receta dice que son 160 calorías por pieza (pero a mí salieron unas 18, quizá porque los muffins suelen ser de mayor tamaño que las magdalenas como las conocemos en la península ibérica J. Seguí la receta al pie de la letra, excepto en la leche, que no la tenía desnatada (no suelo comprarla porque me parece un poco aguachirri). Ya las preparé en una ocasión, y cometí el error de poner las frutas con bastante líquido, de modo que la masa quedó con cierto colorcillo morado. En esta ocasión escogí los frutos más pequeños y quedaron de vicio. Además aproveché para estrenar mis moldes de Lekué que había comprado en Internet, ¡¡¡y he de decir que son fantásticos!!!

También preparé otra tanda de magdalenas, en este caso full-fat. Seguí la receta, pero en lugar de edulcorante, puse azúcar blanco, en lugar de margarina, mantequilla, y leche entera. Sustituí los frutos rojos por ½ de chips de chocolate, y ½ de nueces picadas…otro éxito.


La razón de tanta magdalena (unas 3 docenas en total) era que estábamos de despedida de soltera, y la protagonista en cuestión, no sabía que iba a disfrazarse de Caperucita Roja, y claro, no podía faltarle su cestita llena de cosas ricas… así que en la organización del día señalado, yo me encargué del tema dulce. Las magdalenas de frutos rojos las cubrí de azúcar lustre, y las de nueces y chocolate, cacao en polvo.


Después, cogí una cesta de castaño que había comprado en Asturias (en realidad en Unquera, una tarde de domingo que nos fuimos de excursión a comer corbatas) que ya habéis visto en otra ocasión, y la fui preparando con papel de colores para proteger la cesta, y luego fui rellenándola, alternando sabores, con cuidado de no aplastarla mucho. Por último, la envolví y engalané para que darle una sorpresa a Cris.


Aquí la cesta envuelta:



Aquí la cesta, una vez abierta:




Aquí Caperucita ya lista para salir a la calle:




Nos la llevamos al Retiro a hacer juegos, y alguna que otra perrería, y pasamos una tarde
estupenda. La verdad es que hice un montón de magdalenas, y aunque éramos muchas chicas, no podíamos comerlas todas, así que Caperucita terminó repartiéndolas junto al estanque a la gente que estaba pasando la tarde del sábado… ¡qué rápido desaparecieron, y qué éxito! (claro, eran las 8 de la tarde, y la gente ya iba haciendo hambre…).




Cristina se casó con Beto el día 12 de septiembre, y no he podido resistirme a poneros una foto de la boda. Un día emocionante tanto para ellos como para nosotros, sus amigos, por dejarnos compartirlo. Desde aquí les deseo lo mejor para una vida en común, ¡FELICIDADES CHICOS!


domingo 20 de septiembre de 2009

Fideos orientales: mi interpretación

hemc 36 - cocina asiática y oriental


Llevo mucho tiempo queriendo poner una explicación paso a paso de cómo hacer sushi… pero creo que no llegaré a tiempo para el resumen del HEMC de este mes. No importa, sigue quedando pendiente, pero mientras voy haciendo pinitos en la cocina oriental. Esto es como un adelanto de lo que quiero hacer. Podría valer también para el blog “Cocina para impostores” o casi, porque es rápido y vale para una cena de 10 minutos. Oriental, lo que se dice oriental… no sé si será 100%, pero al menos, se le aproxima.

Ingredientes:

- 1 paquete de fideos instantáneos sabor gamba



- Salsa de soja
- 1 puñadito de gambas
- 2 ajos

Los fideos se preparan según las instrucciones del paquete, vale este, o cualquier otra marca que encontréis en el supermercado. Cuando se vayan a cocer los fideos se añade el sobre de polvos con sabor a gamba y se disuelve (si no nos gustan las cosas muy saladas, es mejor echar sólo medio sobre…).
En una sartén se saltean las gambas con los ajitos en rodajas finas y se añaden los fideos para darles un poco de calor, y se termina con un chorrete de salsa de soja (por lo mismo de antes, si no nos gusta lo salado, es mejor echar un chorriiiito de salsa, es mejor añadir más después).
Servir bien caliente y disfrutar del plato rápido… no me digáis que no tiene buena pinta eh?

jueves 17 de septiembre de 2009

Tallarines de Calabacín con Langpostinos


Una de crudiveganismo… o casi. Del blog de ¿biscuit’s and tea? (mil perdones, no recuerdo el enlace y no soy capazz de recuperar la página... seguiré investigando para no plagiar a nadie sin referencias...) Escrito en inglés saqué esta idea recientemente. Me atrajo desde el primer momento ya que aún hace calor durante el día y le sigo teniendo cierta alergia al horno. Es un plato casi vegano, casi digo, porque yo le he tenido que poner un toque de “chicha”, unos langostinillos que completan el plato.


Es bastante ligero y fresco, un buen entrante para luego poner un segundo más contundente. La receta del blog original también incluía unos tomates secos que no tenía, así que mi tomate fue natural, pero me quedo la idea para la próxima vez.


Ingredientes por persona:

- Un calabacín crudo

- 2 cucharadas de pesto casero (receta aquí)

- Un tomate pera cortado en trocitos

- 1-2 ajos

- 6 langostinos


La receta es bien fácil, con una mandolina se pela primero el calabacín y luego se va cortando en láminas finas.


Después, yo con cuidado las fui poniendo unas encima de otras y las corté en tiritas más finas todavía, para que dieran la impresión de ser espaguetis o tallarines.


Se colocan en un bol para mezclarlos a gusto con el pesto y los trocitos de tomate muy pequeñitos.


Salteamos los langostinos con los ajitos en rodajas muy finas y un hilillo de aceite.


El plato se monta al final con los tallarines de calabacín en el centro, y sobre ellos los langostinos con los ajetes.


Y finalmente, disfrutamos.



***Edito para poner el enlace al blog donde encontré la receta, se llama Tea & Cookies, no os perdáis todas sus recetas y fotos, son espectaculares!!!

jueves 10 de septiembre de 2009

1, 2, 3: comida hecha - Bonito al horno

Las veces que voy a Asturias procuro comer todo el pescado posible, que luego no como el resto del año. En estos días las comidas suelen ser relajadas, si es que hay comidas, porque los días de sol y calorcito se aprovecha para hacer bocatas y pasar el día en la arena de la playa.





Aquí en Llanes el pescado es fresquísimo, y autóctono :) directo del mar a nuestro plato. En esta ocasión trajimos a casa unas rodajas de bonito que decía "cómeme", "¡sin miramientos!".




Es algo muy simple, tanto que es de esas cosas que da un poquitín de vergüenza publicar, pero aprendí un truquito de mi tía para facilitar y aligerar el proceso. Ella prepara un montón de comida en el horno, es rápido y se mancha mucho menos. Sólo calentó a fuego fuerte el horno y colocó las rodajas en una bandeja con un chorritín de aceite de oliva y un pelín de sal, y no llegaron ni a estar 10 minutos dentro, lo suficiente para que hagan pero que no lleguen a estar secas (que luego hacen bola, como dicen los niños chicos) . La suerte de estar en Asturias es que allí no da ninguna pereza encender el horno (incluso alguna vez en verano ¡¡¡nos hemos planteado si poner la chimenea de lo que llovía y el frío que hacía!!!!).

Acompañado de una ensalada de lechuga verde, verdísimaa, de los huertos de los pueblos de alrededor de Llanes, y unos tomates de Miajadas (Cáceres - un poquito de cada parte, lo mejor de cada sitio ;) Hacen un plato exquisito para el verano, después de subir de la playa, o de una caminata por el monte, o del río Sella de haberlo bajado en canoa... mil opciones para comer y actividades en el norte de España!



P.D. Los trocitos amarillos son cebolla, la del IKEA, esa que venden en bolsones para los perritos calientes... me encanta en la ensalada, cruje un montón y le da un sabor muy especial... ¡probadlo!

martes 8 de septiembre de 2009

Croissants para desayunar - recuerdos del verano

Vuelvo a la carga, a ver si ahora ya con las pilas cargadas a tope y el tiempo suficiente como para poder actualizar el blog de forma decente.

Aún es verano, pero ya tengo la sensación de otoño, de días cortos, de lluvias y fresquito por las mañanas, de levantarse cuando todavía es de noche... me gusta esta época, sin contar con el peasho de síndrome postvacacional que me ha tenido una semana un poco apática.

He estado en Bruselas (aunque por trabajo, lo aproveché para celebrar allí mi cumpleaños, a finales de julio), en Granada, en Asturias, y en en Escocia, y todas esas semanas me han sentado muy pero que muy bien, pero por otro lado se me han acumulado las experiencias y las ganas de poneros aquí las cosas que he comido, vivido y hecho, sin duda, son un montón. Así que poco a poco, iré recapitulando en sucesivas entradas todos los momentos del verano.

De momento quiero empezar con algo que me transporta a mi infancia, a navidades fuera de casa y de España. Hace años recuerdo pasar mucho frío en París (pero al mismo tiempo tener la suerte de poder montarme en todos los cacharritos de Eurodisney sin apenas tener que hacer cola), y recuerdo también como una mañana, mi tía sacó un tubo largo, y en apenas un rato, teníamos croissants recién hechos en nuestra cabañita parisinas. Lo recuerdo como un juego de niños muy divertido, de modo que en Bruselas, me dediqué a entrar en todos los supermercados por los que pasaba, hasta encontrar estos dos hallazgos:



No he podido resistirme a hacerle un paso a paso de la elaboración. Es simple, pero entretenido, tanto los croissants como las napolitanas.
Son unos tubos que se colocan en la sección de refrigerados, en realidad de cartón.




Para abrirlos no hay más que girar con las manos el tubo haciendo presión, hasta que se oye un click y se rompe y empieza a salir la masa.




Al sacar la masa, vemos que está ya precortada, de modo que sólo hay que estirarla sobre un papel de horno.




Con cuidado con un cuchillo, se corta por los pespuntes y se le va dando forma de croissant, ¿a que es divertido? Esto es como un curso de amateur de pastelero, jejejeje.




Lo mismo con las napolitanas, pero además viene una bolsita con barritas de chocolate.




Se pueden hacer del tamaño de la línea de corte, o si las partimos a la mitad, nos saldrán unos petit pain au chocolat para picotear con menos remordimiento ;)




Una vez están todos enrollados y listos para meter en el horno, se les da una capita de huevo batido con un pincel para que tengan colorcito.




Al horno unos 15-20 minutos a temperatura media-fuerte...



¡Y a disfrutar de este festín!

Obviamente no saben tan ricos como los comprados en una pastelería de verdad, pero es un entretenimiento para noches de otoño (y no de verano, que sudé bastante, y mira que tenían poco trabajo).

Yo me los he traído como si fueran unas delicatessen francesas (o belgas, en este caso), pero si alguien que me lee los ha visto en España, que me lo diga, que son ideales para las mañanas de perreo de domingo en la no apetece quitarse el pijama!


Bon appetit!

domingo 16 de agosto de 2009

Mantequilla en TMX



Una receta curiosa y muy fácil para personalizar los desayunos, no me he podido resistir a ponerla. La receta es de la TMX 21, pero creo que se podría hacer facilmente con una batidora de vaso y mucha fuerza.


MANTEQUILLA

  • Nata - en mi caso, 500 ml (de la de repostería!!! que la de cocinar tiene menor contenido graso, y no sirve para hacer mantequilla)

Ponga la nata en el vaso sin la mariposa y bata 2 minutos a velocidad 9 hasta que note que ha cambiado el sónido de la máquina.




Observará que se ha separado el suero de la grasa*.


Lávela hasta que el agua salga limpia, escúrrala en el cestillo,



y si quiere aromatizar con especias, sal, ajo, etc, una vez hecha la mantequilla agregue el ingrediente elegido a velocidad 5.



En mi caso le puse un par de dientes de ajo (bien picaditos, las cuchillas no pueden trituralo con la mantequilla) y unas cuantas hojita de perejil también picadas muy finas, y ha quedado una mantequilla aromatizada de sabor un poco "marchoso" que acompaña muy bien unas tostadas con queso (ricos quesos asturianos... creo que debería hablar en otro post... si me queda tiempo entre bocado y bocado.

*Recomendación para el suero de la nata que resulta al separarlo, ¡no lo tiréis! podéis aprovecharlo para hacer un bizcocho o unas magdalenas. En inglés es "buttermilk", ese ingrediente que a veces utilizan en sus blogs "Bakerella" o "The Pioneer Woman" o "Smitten Kitchen", y que no sabemos muy bien lo que es ni dónde conseguirlo. Tened cuidado de que no os tiren, como me pasó a mí :) alguien lo confundió con leche cortada y se fue a la basura... no pasa nada, tendré que hacer más mantequilla, jejejeje.
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